Cozumel: Un paraíso en el Caribe
Con sus 48 kilómetros de largo y 16 de ancho, Cozumel es la isla más grande de México. Forma parte del paradisíaco caribe mexicano, donde puede gozarse del ambiente costeño y sus aguas transparentísimas, ideales para practicar deportes o tener un íntimo contacto con la naturaleza.
Cozumel fue el hogar de Ixchel, la diosa del amor y la fertilidad. Le dedicaron templos religiosos y la diosa retribuyó enviando su ave favorita, la golondrina, como símbolo de gratitud. Por esta razón, los Mayas le dieron a la isla el nombre de “La tierra de las golondrinas”.
Rico en historia y maravillas naturales, Cozumel ofrece al turista zonas arqueológicas mayas, particularmente el santuario de la diosa Ixchel en San Gervasio y el Museo de la Isla de Cozumel, donde se muestran los arrecifes marinos y grandes tesoros de la isla.
A pesar de su tamaño, Cozumel es hogar de varias reservas naturales: el Parque Nacional de Arrecifes de Cozumel, el Parque Chankanaab, así como la Reserva Ecológica de la Laguna y Punta Sur.
El Parque Chankanaab alberga jardines botánicos con alrededor de 350 tipos de plantas tropicales de más de 20 países, otra de las atracciones del parque es Dolphin Discovery, que ofrece a los visitantes un encuentro directo con delfines. Punta Sur tiene un ambiente único de manglares, playas con arenas blancas y formaciones arrecifales.
Cozumel es conocido a nivel mundial como un destino para bucear. Sus tibias y claras aguas turquesa, así como la abundancia de arrecifes de coral y vida marina, atraen a buzos de todo el mundo.
Por los agrestes caminos y selvas de Cozumel
Cozumel es un destino en el “paraíso del Caribe”, donde sólo puedes tender tu toalla al sol y recostarte en ella a ver la vida pasar. Falso.
Grandes aventuras te esperan en esta divertida isla mexicana.
Como Indiana Jones
Imagínate manejar un vehículo tubular, apto para cruzar terrenos escabrosos y andar por terracerías, lodazales y selva mientras la flora y fauna te ven pasar sonriendo. No te preocupes, el vehículo es totalmente automático, así que es muy simple de manejar.
Casco y anteojos de protección son proporcionados por el guía y es obligatorio portarlos durante todo el viaje. Por seguridad los vehículos avanzan en caravana, siempre la cabeza y la retaguardia son los vehículos de los guías.
¡Arranca!
El verde perene del panorama y el calor te cobijan, pues a Cozumel puedes ir en cualquier época del año, ahí no conocen el frío. Tú dedícate a disfrutar la naturaleza. Algunas iguanas se cruzan en el camino, debes tener cuidado, aunque los vehículos no van a muy alta velocidad.
La gran llegada
Toda esta peripecia, que seguro te dejará empolvado o con una buena carga de lodo en el cuerpo, tendrá su recompensa al llegar a las cavernas de Jade, un sistema de cuevas con un ecosistema particular, pues ahí hallarás palmeras, árboles de vainilla y orquídeas.
El guía les explicará el origen de este lugar. Cozumel tiene una interesante historia biológica y geológica.
Pero no podrás resistir el llamado del cenote, que con sus frescas y transparentes aguas invita al grupo de aventureros a darse un chapuzón.
Al final, el regreso es más rápido. En sólo 35 minutos estarás de vuelta en el pueblo, listo para entregar el auto, dirigirte a tu hotel y seguir disfrutando del sol, la naturaleza y las bellezas que brinda esta isla, que está a sólo 40 minutos por ferry desde Playa del Carmen.




